sábado, 20 de febrero de 2010

Gracias, muchas gracias














Desde que salió a la calle el último número de AJíCARA (febrero/marzo), en el que se publica la entrevista que me hicieron en noviembre del pasado año, no he parado de recibir felicitaciones. Casi todas incluyen también comentarios sobre esta revista cultural que es sin duda una muestra de trabajo bien hecho, con gusto y con talento. La verdad es que para mí es una alegría aparecer en sus páginas.
En su edición on line, que vuelve a ser otro prodigio de trabajo y talento, se publicó Viaje a Lisboa, uno de los relatos del libro Mal momento, y se permite a los lectores hacer comentarios al respecto. Otra vez, una satisfacción para mí, pues se ha colocado en el primer puesto de artículos más comentados.
Desde aquí, mil gracias a todos los que habéis querido ocupar vuestro tiempo leyendo y comentando; y más agradecimiento, si cabe, por el contenido, y en algunas ocasiones belleza, que encierran.

miércoles, 10 de febrero de 2010

AJÍCARA publica una entrevista y un relato...



En el número correspondiente a febrero/marzo de 2010, la revista cultural AJÍCARA publica una entrevista relativa a mi trabajo como escritor y a mi libro de cuentos Mal momento.
También, en su edición on line, AJÍCARA publica el cuento "Viaje a Lisboa", uno de los 14 que conforman el libro Mal momento.
Muchas gracias por la atención que me habéis prestado; también es un honor aparecer con el mismo formato de entrevista y en el mismo lugar que, en el número anterior, dedicabáis a Paco Bezerra, Premio Nacional de Literatura Dramática.
A los seguidores del blog os invito a visitar la edición on line de AJÍCARA desde aquí:
www.ajicara.com/manuel-lopez-rey y os informo que la foto publicada es una obra de José Manuel Alfaro.

domingo, 7 de febrero de 2010

Entrevista en Onda Bierzo / ONDA CERO

La entrevista emitida en Onda Bierzo / Punto Radio (Cadena Onda Cero) el pasado 15 de enero me la hizo en directo la gran comunicadora, tantas veces homenajeada, Yolanda Ordás. Todo un privilegio para mí.

La emisión completa tiene una duración de 18 minutos, por lo que aquí aparece dividida en dos partes. Y ya sabes, deja que se cargue y podrás oírla sin interrupciones.




martes, 26 de enero de 2010

Ajícara

En mis vacaciones conocí la revista cultural AJÍCARA, que se distribuye en el levante almeriense. Me llamó la atención su cuidado formato, la maquetación y el contenido: en la zona es la única en su estilo.
Ahora voy a tener el gustazo de aparecer en el número 4 (febrero/marzo 2010) y la verdad es que me apetece muchísimo. Cuando este número esté en la calle, publicaré en mi web la entrevista y los enlaces a la edición on line de la revista, donde también se publicará uno de los cuentos de mi libro Mal momento.
Muchas gracias a David Martínez (director de la publicación) y a Sara Molina (directora de contenidos) por el amable trato que me han dispensado, y a los que deseo mucha suerte en esta aventura para que AJÍCARA alcance larga vida.

domingo, 3 de enero de 2010

¿Monetizar...?

No sé de qué va "monetizar", pero tal y como van las cosas a lo mejor lo intento. De momento solo trato de monetizar lectores: de este blog, de mi web, y por supuesto de mi libro publicado Mal momento.
Se dice, porque así es, que es un libro con catorce cuentos (lo que hubiera dado por quedarme en trece: es el número que me gusta, me relaja: me hace sentir bien). Pero ya está en la calle y con catorce (qué le vamos a hacer). En cualquier caso, suficientes (desconozco si necesarios) para contar de qué va mi escritura. Para decirte, lector, cuál es mi asunto; qué me interesa; dónde buceo; y, por supuesto, cómo peleo con las palabras. Si con alguna de estas cosas te has entretenido; si con alguna he conseguido engañarte hasta el final; si recuerdas algo de lo que allí has leído; si hasta te vas a atrever a recomendarlo, regalarlo o destruirlo en alguna de tus prodigiosas charlas de bar, gracias. Mil gracias. Con esto, y si me apetece, seguiré escribiendo.

sábado, 2 de enero de 2010

2010

Ya está aquí. Se llama 2010. Un nombre para un tiempo. (Cuántas cosas hemos inventado para hacernos entender).
Estoy en plena resaca de 2009. Me durará. He de reiniciar tantas cosas (porque muchas han sido las que dejé incompletas). Trataré de reponerme de este tiempo pasado reciente que tan mal me sienta. Ahora viajaré al Bierzo, a Ponferrada. Allí comenzaré a trabajar en esto de la reconstrucción (otra vez lo mismo, como si este tiempo de entreaños me diluyera). He de materializarme, abandonar este impermeable con el que he permanecido invisible; recrearme; y de nuevo, reconocerme. Desde ahí echaré a andar. Voy a hacerlo sin propósitos (me agotan), sin ilusiones (me descorazonan), sin objetivos (me aburren). Solamente, un año más, echaré a andar.
Y otra cosa, no volveré a etiquetar las entradas de este blog (miraré muy bien si es imprescindible). No volveré a entretenerme con lo que no termina por interesarme. Haré en adelante lo que me dé la gana; trataré de que, sin conocerme nada, me conozcas más; de que sepas que ahí hay un libro que puedes leer, y de que lo he escrito yo; cómpralo, si quieres; o recógelo en una biblioteca; róbalo, si quieres róbalo, pero entonces sí que has de leerlo. Y no vuelvas nunca a decir que sabes quien soy si no me has leído. No te lo voy a permitir.

martes, 24 de noviembre de 2009

Lo más importante...



Hace meses comencé este blog. En él hablo de cosas y de personas. Hay una muy importante de la que aún no he dicho nada. Todo llega. Y creo que este es el momento, aunque también puede ser que me equivoque (siempre me han atraído las dudas, solo en ellas encuentro mi lugar).
El caso es que me apetece que aparezca en mi blog. En realidad me apetece que aparezca en cada momento de mi vida. Y así ha sido y así es. (De ahí que aparezca de forma explícita en la dedicatoria de mi libro Mal momento.) Ha sido testigo permanente de mi estar. Ha sabido, unas veces con más acierto que otras, formar parte de mí. Pero lo que no sabe (aún no se lo cree) es que sin estar está: es así porque forma parte de mi vida desde siempre. Nací a su lado, y a su lado aprendí a conocer este mundo. Luego, de ella aprendí a sufrir el crecimiento. Y hoy, tan mayores los dos, me alegro. Buena maestra, buena persona, buena hermana. Siempre estuvo atenta a mis carencias; siempre a mis fracasos (¿fracasos?), a mis alegrías; se alegró sin compasión de mis éxitos y supo vivir con idéntico dolor mis derrotas. Me enseñó, y continúa haciéndolo, de qué va este pasar que es la vida. ¡Admiro en ella tantas cosas! Su ética, tan personal y tan sólida; su continua entrega a los otros; su afán de conocimiento, su permanente crecimiento; su bondad; su capacidad de amar; de comprender; (seguir sería escribir mi biografía);...y su belleza. Porque para mí es la mujer más bella del mundo. Es mi hermana.

jueves, 12 de noviembre de 2009

De vuelta...


Se acabaron las vacaciones... Ya estamos de nuevo en Madrid y trabajando. No es fácil caer de la cama lejos del desierto y del mar. Solo los recuerdos alargan lo que han sido unos estupendos días, en los que la paz mental y ninguna otra cosa, ocupaba todo. También de la risa, que surge entonces sin trabas y sincera, casi inocente, queda el eco. Menos es nada.

Ha habido, durante estos pasados días, algunas personas que han contribuido y participado junto a nosotros de ese estado tan cercano a la felicidad y que también durante un tiempo se quedan en la mente y ocupan los sueños (Mari Carmen, Pedro, Nani, Pablo, Gabi, Mercedes, Maite, Bobby, Miguel, Juani, Jose, John, Antonio, Fina, Juan, Marimar, Plácida, y por supuesto las perras Berta y Shiva, que han ido con nosotros). Gracias a todos.
Ha habido descubrimientos sugerentes, como la revista AJÍCARA, un proyecto joven que trata de crecer con el viento, junto al mediterráneo; la apretada caricia de los calamares recién robados al mar; decenas de ranas saltarinas, como mariposas de agua entre las piernas cuando paseamos el cauce líquido del río Lucainena en Darrícal; y tantas otras cosas en los libros Corazón de perro de Mikhaïl Boulgakov, Moravagine de Blaise Cendrars y Sirio de Olaf Stapleton, lecturas de playa y de terraza de este octubre luminoso en San José.



viernes, 16 de octubre de 2009

Dany (in memóriam)




Hace años conocí a Dany en San José. Tras la barra del Plátano Azul servía copas con destreza: en un vaso de boca ancha lleno de hielo vertía el alcohol, luego empuñaba un gran cuchillo que colocaba vertical apuntando al centro de la boca del vaso; en la otra mano, la mitad de un limón se estrujaba entre los dedos y recorría, casi cortándose en cuartos, el filo del cuchillo; el zumo caía como del caño de una fuente, para acabar en el fondo mezclado en alcohol. Terminaba el combinado vertiendo una parte del refresco dentro del vaso. Por último, el limón, aún en la mano, se desliza por el círculo de cristal, perfumándolo. Las suyas están entre las mejores copas que he tomado. Antes del primer trago, si querías, encontrabas, apenas un instante, su mirada azul y limpia, que sonreía. En seguida se giraba para volver a dejar la botella en su sitio, entonces era su espalda la que hablaba, y, como sus ojos, lo hacía del viento y de sueños: alas de águila Harley Davidson estampadas en el cuero negro del chaleco. Así confirmaba su apariencia del principio: no era un hombre de aquí; ni de lugar alguno; y sólo una mano de suerte me cruzó en su camino cuando él iba de paso. Aquello no fue más que una larga parada en el desierto, para saborear el mar y las lunas.
Me convence saber que cada noche, dormido, continuaba el viaje; también detrás de la barra, escuchando a Johnny y al motor de su Harley, avanzaban juntos (Los otros solo oíamos de fondo la voz de Halliday mezclada con tragos.): Atrás quedó Kingman. Mañana, mientras amanezca, empezaremos a ver, lejanas, las primeras casas de Barstow; Johnny no lo dudaba, y Dany, tampoco. La costa oeste está cada día más cerca y ninguno de los dos tiene muy claro que sea eso lo que desean. De ahí las largas noches de guitarra y alcohol, detenidos junto a la autopista; y las mañanas dormidos bajo el polvo de los largos tramos aún sin asfalto de la ruta 66.

Pero el 27 de agosto de 2008 Johnny lo convenció.

Ahora permanecen juntos en una llegada eterna que no culmina. Un día de estos que nadie conoce, sonará en Santa Mónica el murmullo quedo de la voz de Dany. (Ya suena, entre las plumas de las alas de su espalda, el compás de las motos llegando al oeste, a la vez que el ocaso de la tarde hunde a lo lejos una enorme esfera de fuego en el agua del mar).