viernes, 2 de noviembre de 2012

Escena en blanco y negro

Con este título, Escena en blanco y negro, he publicado la historia que no se ve correspondiente a la fotografía Gaviotas; y lo he hecho así porque esta historia trata de la vida de los personajes retratados en blanco y negro, pero también de sueños e ilusiones; de hermandad; de miedo y superación; de un futuro soñado y de un pasado para olvidar. La cara y la cruz, el blanco y el negro, la vida...

Aquí se puede observar y leer; y hacer comentarios y hacerse seguidor de La historia que no se ve

viernes, 5 de octubre de 2012

Nueva foto para "La historia que no se ve"

He recibido esta foto de Alfaro. Lo que quiere decir que pasará a formar parte del libro "La historia que no se ve" y que por tanto he de escribir una historia. 

Para empezar, como siempre, la observo detenidamente y escucho con atención lo que me dice; así nace la descripción que fundamentará esa historia, y así la comparto.

(Pulsar sobre la foto para agrandar)

"Dos hombres pescan a la orilla del mar; en una costa sin playa de arena, repleta de piedras. Uno de ellos parece tranquilo, concentrado en su faena, ajeno a todo; la figura del otro, en movimiento, menos tranquilo, transmite inquietud. Completa la escena una bandada de gaviotas, que se vuelven protagonistas por su cercanía a los personajes y al ojo que observa; tan cercanas que se las oye gritar"

miércoles, 3 de octubre de 2012

Viaje a mi patria (II)

Comienzo una nueva etapa de mi existencia; con ella comienza también una nueva manera de expresarme y de compartir. Así que retomo una entrada anterior para contar que en Galicia se sigue estando bien; muy bien. Estas fotos retratan el entorno de la casa donde vivimos este agosto; el camino a lugares de mi infancia, casi íntimos.
Creo que estas imágenes son suficientes para contar lo que pretendo; para compartir desde este blog un momento importante y agradable de mi vida.
(Pulsar sobre las fotografías para su mejor visualización).










Lo mismo que la plaza 309 del garaje de Madrid; igual de cercana a la puerta de la casa, igual de agradable; igual satisfacción.












Al salir de la casa se recibe al día, que ya entraba por las ventanas; y de repente todo esto... No hay manera de moverse.










Cualquier rincón entre todo y la nada es suficiente.













...mis chicas están muy preocupadas.













...el caballo, también.










"Los pasos", esas piedras que permiten cruzar el río y en las que tantas veces resbalé y me caí.







Dicen que hay menos truchas; y tienen razón; pero el agua sigue tan trasparente y su hechizo en mí tan fascinante como entonces.







Para que no me faltara nada, mi hermana también se acercó hasta allí; y paseamos juntos los caminos que llenábamos de correteos y de risas en la infancia.











¡Cuánto hacía que Yolanda no disfrutaba en un lavadero del río!










A Shiva no parecen importarle tantos años resecando la madera del suelo de la casa.








Y a mi pequeña Blue no parece importarle electrocutarse en la sofisticada instalación eléctrica que luchamos por conservar.








Nada ha de ser necesariamente prescindible; la tecnología y las comunicaciones llegaron también con nosotros.










¿Comprendéis por qué necesito un coche grande? He de llevar conmigo todo lo que quiero a donde quiero, incluso cuando pueda parecer que allí de nada se necesita.

sábado, 15 de septiembre de 2012

Millones de años

Acabo de publicar nueva página en el libro "La historia que no se ve"; la correspondiente a la última fotografía que José Manuel Alfaro me envió y que pudisteis conocer junto a la descripción en la entrada anterior de este mismo blog.

La historia que publico ahora nace a partir de esa descripción y hace hincapié en la asombrosa elipsis que yo presentí al observar la foto. De ahí el título "Millones de años".

Esperamos vuestros comentarios, para nosotros son todos importantes, y no olvidéis que se pueden hacer al pie de la misma entrada, justo después de leer la historia que yo vi.

Que lo disfrutéis. 


martes, 11 de septiembre de 2012

Acerca de "La historia que no se ve"

El blog lahistoriaquenoseve.blogspot.com nació con la intención de compartir el trabajo que José Manuel Alfaro (fotógrafo) y yo realizamos en el libro "La historia que no se ve"; un proyecto que aparece definido en el propio blog (Nota del fotógrafo, Nota del escritor).

A partir de ahora, trataré de compartir también en INéDITO una parte del método que sigo a la hora de escribir las historias que se publican en ese libro.

Ya ha quedado dicho que entre nosotros, como coautores, el método de trabajo consiste en que Alfaro elige de entre su obra aquellas fotos que considera oportunas, sin otro criterio que el de la calidad técnica y artística, para luego enviarlas a mi correo sin añadir explicación alguna.
Por mi parte, una vez recibida la fotografía, y en aquellas ocasiones en las que me parece oportuno, le solicito información referida al lugar o al nombre del paraje o personaje retratado; rara vez, también acerca de qué le impulsó a hacer esa fotografía.

Con la imagen y esos datos, mi trabajo consiste en escribir la historia que no se ve, entendiendo siempre que la fotografía es la instantánea de una realidad más amplia. Y para hacerlo, como es natural, comienzo por observarla detenidamente; de esa observación surge en primer lugar una emoción que trato de fijar para el recuerdo; esa emoción será la génesis del cuento, en torno a la que escribiré con la intención de que el texto la transmita también al lector. Luego, ha de ponerse en marcha la imaginación para construir la historia que pretendo narrar. Por último y como siempre, comenzará la lucha que todo escritor mantiene con el lenguaje para que este "diga" y "haga" lo que  el autor pretende.

De todo este proceso, nada fácil de compartir, sí hay una parte clasificable, y es aquella que produce la razón cuando se observa algo siguiendo un método preestablecido y de la que surge la descripción de lo observado. Y será eso, la descripción de la fotografía, lo que me propongo compartir en adelante, sabiendo que son posibles tantas descripciones como miradas diferentes; será por tanto una descripción subjetiva, y es esta subjetividad la que da sentido y fundamenta la acción de compartir.

Ya hice algo parecido al publicar la entrada "Los colores del agua" que se puede leer en este mismo blog; y más exactamente al publicar en Facebook la descripción de la fotografía que inspiró la historia "Antes de la tormenta", donde referido a esta foto escribí:






"Un campo segado, bajo un cielo gris y profundo; en primer término, pacas de paja apiladas hasta casi rozar ese cielo; 
y en el aire el olor a hierba seca, 
a los tallos del trigo, 
a comida de invierno..."


Quienes hayan leído la historia "Antes de la tormenta" (aquí) podrán comprobar la relación que existe entre esa descripción y la historia escrita.

Pues bien, es la hora de compartir la descripción de la última fotografía de Alfaro que he recibido y que pronto pasará a ser la página 09 de "La historia que no se ve"; o eso espero.
















"Una fotografía de gran potencia expresiva, donde los elementos naturales (la bruma, el mar, la roca y el acantilado con huellas geológicas milenarias) aparecen con tanta fuerza que podemos observarla como un retrato de la Tierra y de las transformaciones que han acaecido desde sus inicios como planeta. 
Un quinto elemento, la torre de comunicaciones, nos habla de la existencia del Hombre sobre ese planeta; la torre está ahí, en la imagen, también como huella del último estadio de la evolución humana, como manifestación del progreso alcanzado por el Homo sapiens.
Estamos por tanto ante la fotografía que muestra, en un instante, millones de años; algo que literariamente solo es posible a través de la elipsis. Y desde ahí me enfrentaré a escribir esa historia que no se ve". 



jueves, 6 de septiembre de 2012

De nuevo en Madrid

Rápido, muy rápido e intenso, como los sueños; así ha sido nuestra estancia en Galicia. Todo verde, todo lleno de vida y olores, del canto de los pájaros, de los sonidos del río y de las hojas de los árboles que no paran de mecerse con el viento fresco, siempre tan agradable.
Estuvimos desconectados del mundo en todos los sentidos: sin cobertura, sin Internet, sin teléfono... Solo abiertos a la naturaleza, al buen apetito y al sabor especial de una gastronomía rica y abundante, muy abundante.
De vuelta, Madrid y sus particulares agobios; el calor, que parecía que no iba a cesar nunca; el ruído de fondo; la multitud aturdida y siempre extraña; de nuevo los viejos vecinos de siempre, las mismas facturas en el buzón, ahora más caras; el rescate de lo cotidiano...
Hoy, toca dentista; mañana, gestiones varias. Así es esto que llaman vida y que hay que vivirla, contento a la fuerza, sin rechistar. Ya conectados: el Facebook, los blogs, el correo, la llamadas al móvil... También, el recuerdo de buenos amigos que apetece reencontrar. 
Y una nueva fotografía de Alfaro para el libro "La historia que no se ve"; yo ya he escrito una que vi. (lahistoriaquenoseve.blogspot.com )

miércoles, 8 de agosto de 2012

Viaje a mi patria

Nos vamos de vacaciones al norte en busca del verde frescor de Galicia y de la arena blanca de las playas del Cantábrico. Además, yo voy al reencuentro con mi patria literaria; con los olores y los gestos que mis antepasados dejaron prendidos al paisaje y a las cosas y al aire que habitan la casa de la abuela y de mi infancia.

Siento una extraña alegría. Y la ilusión de compartir con mi compañera de vida tanta patria. Y la vida vivida.



La parra verde de la puerta

sombrea el campo en verano.

La leña seca parece más seca.

Luego, en invierno, volverá a gritar en el fuego

la inapreciable vida que conserva.


Y cuando prenda la llama en la húmeda corteza

será blanco el humo sobre el tejado negro.


Entonces es cuando todos en la aldea 

saben que la abuela ha hecho la lumbre.


[De , El instante impreciso 5, página Fotografía, blog INéDITO]



sábado, 4 de agosto de 2012

Los colores del agua

Siguiendo con el proyecto La historia que no se ve, Alfaro me envió una fotografía en la que aparece el otoño avanzado, con toda la majestuosidad que aporta el silencio de la naturaleza en este momento casi invernal; el silencio de la pausa de la vida, del reposo necesario; de la muerte que no es muerte, sino vida que espera, quieta y callada, la hora festiva de la primavera que llegará. 
   Una vez más, el proceso y edición a los que Alfaro somete sus fotografías nos dejan ver el aire y la intimidad más profunda de lo retratado, porque Alfaro retrata la naturaleza, y nos la entrega así, sin estridencia y en silencio.

La historia que escribí para acompañar a esta imagen es también pausada y silenciosa; el recuerdo de algo íntimo; la voz del abuelo que ya no está: la muerte que no lo es porque perdura la vida en la enseñanza regalada al nieto. Y los colores. También aquí callados en un silencio de pañuelos perdidos o guardados en el baúl (metáfora de la memoria y los recuerdos). Y los ojos de las truchas como símbolo del mirar, del percibir de la Naturaleza, y por tanto del mirar y percibir del Hombre. Un mirar que ha de aprehenderse; una lección para el espíritu aquí libre y grande de la infancia.

Una lección que el artista Gonzalo Torné tiene bien aprehendida bien adentro. De ahí el festival de color en sus obras, que nacen de respuestas del espíritu cuando Torné le toma la lección.
     Es la suya una pintura colorista y rotunda, no callada, como no podía ser de otra manera: la voz alegre de la alegría de vivir. 

Todo esto, y el afecto que siento por Gonzalo Torné, me llevaron a dedicarle este cuento.


miércoles, 1 de agosto de 2012

Esto ya es otra cosa

He seguido con Issuu porque me permite publicar desde allí en otras páginas, y porque serán estos los archivos de algunos cuentos que pasaran a .epub. De momento he maquetado así:


viernes, 8 de junio de 2012

La historia que no se ve

Os presento un blog dedicado al nuevo proyecto en el que estoy trabajando:
"La historia que no se ve" 
Espero que os guste, que os hagáis seguidores y que enviéis comentarios.

http://lahistoriaquenoseve.blogspot.com.es/

Gracias por las visitas.

viernes, 6 de enero de 2012

Novedades más importantes de la Ortografía (3)



Símbolos, siglas, números
Decimal
Se recomienda el uso del punto para separar la parte decimal de los números, aunque se sigue aceptando la coma. Se recuerda que lo apropiado para agrupar los dígitos de tres en tres es el espacio, no la coma ni el punto: 3.1415 o bien 3,1215, 69 000
Porcentaje 
El símbolo de porcentaje se escribe, como otros símbolos pospuestos a una cifra, dejando un espacio. Solo se escriben pegados , °,´ y ˝ (grados, minutos y segundos)
15 %, 3 km, 24.50 €, 100 C pero 52°, 2´ 20˝
Abreviaturas deletreadas
Las abreviaturas que se leen a menudo deletreadas se pueden escribir como siglas: S. L. o SL, S. A. o SA
Mayúsculas y minúsculas en siglas
Es admisible el uso combinado de mayúsculas y minúsculas en las siglas.
ARNm, PCEr, JpD, UNMdP, DGTel
Mayúsculas y minúsculas en acrónimos
Las acrónimos (siglas que se leen como palabras, no deletreadas) se pueden escribir íntegramente en minúsculas, si corresponden a nombres comunes; o en minúsculas con mayúscula inicial, si corresponden a nombres propios. En estos casos, se acentúan conforme a las normas generales.
uci, mir, ovni, radar, módem, euríbor Mercosur, Unesco, Unicef
Décadas 
Se admite la expresión en cifras. 
los 50, los años 50, los cincuenta, los años cincuenta
Cardinales 
Los números entre el treinta y el cien también se pueden escribir en una sola palabra. Las palabras así formadas deben acentuarse según las normas generales y se escriben con i latina para la letra que se corresponde con la conjunción y.
cuarentaiocho, treintaiuno, setentaisiete, cincuentaidós, cincuentaitrés 

domingo, 18 de diciembre de 2011

Novedades más importantes de la Ortografía (2)



Mayúsculas y minúsculas
Cargos 
Se escriben con minúscula inicial, vayan o no acompañados del nombre de la persona que los tiene.
Ejemplos: el rey Juan Carlos I, el papa Pío IX, el ministro, el presidente, el embajador, el director general, el obispo, el juez, el magistrado, el príncipe, el alcalde, el concejal

Tratamientos 
Se escriben con minúscula inicial. Sus abreviaturas, sin embargo, se siguen escribiendo con mayúscula.
Ejemplos: don, sor, fray, señor, hermanos, su santidad, su excelencia, vuestra merced, su señoría, monseñor, ilustrísimo, excelentísimo
Las abreviaturas, con mayúscula inicial: D., Ilmo., Hno., Mons.


Artículos en topónimos (Topónimo: nombre propio de un lugar)
Se escriben con mayúscula cuando forman parte del nombre propio, pero en las comarcas se escriben con minúscula. En el primer caso, cuando forma parte del nombre propio, además de escribirse con mayúscula el artículo no se contrae; mientras que en el caso de las comarcas, además de escribirse con minúscula, el artículo se contrae.
Ejemplos: El Cairo, El Salvador, La Haya, la Mancha, la Alcarria, el Bierzo, el Algarbe, las Hurdes, de El Cairo, de El Salvador, del Bierzo, del Algarbe


Costas 
Se escriben con mayúscula, incluso en el genérico.
Ejemplos: Costa Azul, Costa Brava

Penínsulas 
Cuando el nombre específico de una península es un adjetivo que alude a un topónimo se escribe, como caso particular, con minúscula.
Ejemplos: península ibérica, península arábiga, península itálica
Si el nombre de una península no es un adjetivo que alude a un topónimo, se escribe con mayúscula inicial.
Ejemplo: península Valiente


Premios 
Se escriben con mayúscula todas las palabras significativas. La categoría se escribe con mayúscula en los grandes premios internacionales y en minúscula en el resto. Cuando se alude al objeto que representa el premio o a la persona premiada, se escribe con minúsculas.
Ejemplos: el Premio Nobel de Física, el Óscar a la mejor dirección, entrevistan al premio nobel de literatura, el director posó con su óscar


Puntos cardinales 
Se escriben con minúscula, salvo cuando son parte de un nombre propio.
Ejemplos: rumbo al norte, hemisferio sur, el sureste de la ciudad, el polo norte geográfico, América del Norte, Corea del Sur, Europa del Este